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Algunos puntos de reflexión personal sobre la educación en Chihuahua

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calidad educativa

Sigo creyendo que México es un país en desarrollo. Por eso mismo sigo esperando un repunte notorio, siempre lo he hecho como buen mexicano, aunque hoy es uno de los días en que hago una reflexión de mis criterios de análisis sobre la educación de mi Estado.

Las siguientes son mis ideas sobre la posición de la educación en el estado de Chihuahua, por las circunstancias que me rodean como observador y actor de la educación.

¿Qué es lo que se quiere y cómo se está logrando?
Me doy cuenta que hay la creencia del dinero = calidad educativa, aunque la información estadística de algunos países nos demuestre que sí se pueden hacer avances significativos “a pesar de”.

Si bien es cierto que el esfuerzo y voluntad hacen el cambio, también lo son las políticas públicas educativas. Por ejemplo, creo que legalmente tenemos bien diseñada la estructura educativa, a pesar de que preceptos como la gratuidad y la obligatoriedad de la educación no se materialicen.

Organizo las siguientes ideas que desde mi punto de vista colocan a México en una posición de avance o retroceso:

Posición de avance:
Veo con positivismo la inclusión de México a la OCDE en el 94, pues creo que por más prácticas internas que se llevaran a cabo, lo mejor fue optar por el estudio comparado, el análisis de las prácticas exitosas de países que ya lo estaban logrando y que hoy vemos cómo siguen repuntando en la información estadística.

Veo a la Reforma Integral de la Educación Básica, a la cual recientemente nos hemos apuntado, que llega en un buen momento pues viene a centrarse en la evaluación palpable del desarrollo de competencias del educando, y es cuestión de tiempo y debido seguimiento para que de sus frutos, aunque esto sólo en un aspecto de la calidad educativa (nivel del aprendizaje) desde mi punto de vista. Dejando a un lado los comentarios de que si es lo mismo o es algo totalmente nuevo, el hacer el giro hacia esta reforma creo que coloca a México está a la vanguardia mínima exigida internacionalmente.

Estoy de acuerdo y a favor de las declaraciones, tratados y acuerdos internacionales a los que se suscriba y hasta someta México, con el afán de adoptar prácticas provechosas para el sistema educativo mexicano, y hasta para medirse con aquellos que lo están haciendo bien. Es algo así como someterse y procurar su evaluación continua. Y creo que eso le da a México una perspectiva globalizada, más consciente para medir el esfuerzo educativo nacional.

Estoy a favor de evaluaciones nacionales como internacionales (enlace-pisa), que aunque a veces son juzgadas de descontextualizadas, nos muestran el objetivo deseable para los educandos, pues es retroalimentación que hacer reflexionar, reorganizar y diseñar nuevas prácticas pedagógicas al docente.

Buen avance para la calidad educativa, es el que se da por medio de alianzas autoridad-sindicato para incentivar a los docentes a superarse profesionalmente. Es factor contar con docentes actualizados y especializados.

Las intenciones que para garantizar el acceso a la educación ha realizado el SEM, como son los CREI en las zonas que por estar geográfica y económicamente desfavorecidos, se les presenta una alternativa para lograr calidad educativa.

Posición de retroceso:

Quiero llamarle problema, al hecho de que no funciona bien la organización social, por parte del Gobierno Federal (junto con Congreso de la Unión al no proponer un buen presupuesto educativo), de tal manera que el monto del PIB destinado a la educación se ve disminuido por el menoscabo financiero existente, causado por otros tantos asuntos.
Creo que uno de los principales puntos sobre el que hay que reflexionar es la idea del gasto-inversión. Y creo que sólo falta un “empujón” de las políticas educativas (más en el sentido económico) para realmente entrar a la jugada y hacer efectivo todo el plan.

No hay un seguimiento de provecho, real, sobre la evaluación, por lo menos en educación primaria, pues la fiscalización de las autoridades superiores (directores, supervisores, jefes de sector) es más cuantitativa que cualitativa, desde mi punto de vista.

Se ha apostado menos a la tecnología, por lo menos este sexenio en México (en comparación del pasado con Enciclomedia) y creo que no se ha aprovechado como debiera realmente la red Edusat).

Aunque se han puesto en marcha buenos programas para generar recursos económicos a las escuelas, como lo es el PEC, ha faltado aplicar para todas las escuelas en general. Creo que se deberían inyectar económicamente y reorientar las funciones de las dependencias encargadas de elaborar los exámenes (por cierto caducos en cuanto a lo que pide al RIEB) y darles un plus, creando un centro que provea de aquellos materiales básicos que requiere del profesor, algo así como bancos de materiales, y que así puedan impactarse en las aulas y tanto los niños como los maestros no tengan déficit de materiales básicos para el trabajo diario. Este déficit viene a impactar en el bolsillo del contribuyente.

Creo que hay que ampliar el panorama y volverse más consciente sobre lo que se está buscando y considerar la perspectiva integral de lo que es la calidad de la educación, por lo tanto seré uno más que se suma al esfuerzo para lograrla, desde mi trinchera.

 



31/05/2010


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